Gracias a Roger Federer, que cayó sorprendentemente ante el 175 del mundo, el australiano Thanasi Kokkinakis, Rafa Nadal recupera el nº 1.

La noticia no tendría demasiada importancia si no fuera por que el mallorquín está recuperándose de su lesión de rodilla y no jugará hasta que comience la temporada de tierra batida.

Federer lo tenía bastante fácil para retener la corona del tenis mundial: solo llegar a cuartos del Masters 1000 de Miami.